LÉEME
Se puede decir que soy un escucha profesional, no soy músico, no trabajo en algo relacionado con la música (ni siquiera trabajo), pero siempre está presente algún tema en mi cabeza… escucho música desde los 14 años, muchas horas al día, busco siempre los datos acerca de lo que escucho, me gusta prestarle atención cuando una canción suena, lo que me ha traído problemas al estar haciendo otra cosa.
Se dice que la melomanía es el amor desordenado por la música… lo bueno es que soy muy ordenado, con la música y las películas y la música de las películas.
He descubierto, gracias a lo que se comparte por Internet, muchas bandas que merecen la pena querer, aquellas que con su sonido te hablan, explican, reclaman, perturban, sobre todo eso, perturban.
Ya hace como 3 años que busco música en la red, es así como empezó esto de tener organizado las cosas que iba encontrando, y el blog es una manera útil de tener todo a la mano, para no perder aquello que había encontrado.
Como todo acto de amor, la música no tiene explicación, no tiene un por qué ni siquiera un cómo, y es ese gran vacío que existe el que me permite, junto a otras minucias relacionadas con el amor, a no querer morir.



